Cenote

 

Formación de los Cenotes A los conquistadores españoles les asombró que en la península mexicana de Yucatán no hubiese ríos, ni lagunas, salvo unas cuantas, muy pequeñas. Igualmente asombrados quedaron al ver en esa tierra sin agua—que abarca la quinta parte del Mundo Maya—una población numerosa, desperdigada en incontables ciudades y caseríos, ocupando incluso el noroeste del territorio, donde las lluvias son escasas y la sequía intensa.

 

Lo que permitió a la civilización maya florecer bajo tan adversas condiciones, fueron ciertos pozos naturales—alrededor de seis mil—con acceso directo al agua de los mantos subterráneos. Los indígenas llamaron a esas cavidades ts'onot o dzonot, vocablo españolizado como cenote.

 

Los cenotes son característicos de la península de Yucatán: salvo en algunos lugares de la Florida (Estados Unidos) y Cuba, no los hay en ninguna otra región del planeta. Se formaron y siguen formándose debido a la constante filtración del agua de lluvia por el suelo peninsular. Vea cómo se forma un cenote.