Sabiduria Maya: Tool Ché

 

Sabiduria Maya: Toolché Las cavernas inundadas que se hallan en casi todo el territorio de la península mexicana de Yucatán, fueron esenciales como fuente de agua para los mayas, quienes se establecieron en torno a aquéllas, e incluso aplicaron su nombre, dzonot, a numerosos poblados (1).

 

A lo largo de la geografía peninsular es común encontrarse con lugares como Xcalakdzonot, Chikindzonot, Dzonot Aké, Cenotillo, Yokdzonot o Dzonot Carretero, en cuyos alrededores se localiza alguno de estos pozos.

 

Conscientes de la importancia que las cavernas (hoy llamadas cenotes) tenían para su vida diaria, los mayas realizaban en ellas diversas ceremonias en honor a dioses como Chaac, deidad del agua y de la lluvia, y las protegían mediante prácticas conservacionistas que han perdurado hasta nuestros días. Una de ellas es la del toolché (2), que consiste en dejar siempre alrededor de los cenotes una franja arbolada de cinco o seis metros de ancho cuando se realizan desmontes con fines agrícolas (3). La vegetación del toolché sirve para evitar que las lluvias erosionen el terreno y arrastren hacia el cenote tierra y lodo que enturbiarían el agua y lo irían azolvando. También, la arboleda (4) es refugio de aves y otros animales que acuden a beber y son útiles para los campesinos ya que combaten plagas agrícolas. Actualmente, los cenotes son aprovechados con fines turísticos, sobre todo en Yucatán y el norte de Quintana Roo.

 

En unos casos como parte de grandes centros ecoturísticos, en otros como sitios especializados para la práctica del espeleobuceo, y las más de las veces como pequeñas empresas familiares en comunidades campesinas, con instalaciones rústicas. De esta manera, los cenotes, esas maravillas naturales, únicas en la tierra, son aprovechados hoy por los herederos de esos hombres que, hace más de dos mil años, protagonizaron el florecimiento de los pueblos del norte del Mundo Maya.